¿Tienes que tomar una decisión importante y sientes incertidumbre? Muchas veces buscamos respuestas en los lugares equivocados, sin darnos cuenta de que Dios desea guiar cada uno de nuestros pasos.
Desde el principio, Dios ha deseado tener una relación cercana con el ser humano. Su propósito nunca fue dejarnos caminar solos, sino guiarnos, enseñarnos y dirigir cada paso de nuestra vida.
La niñez es la etapa donde se forman los principios, el carácter y la dirección de una vida. Por eso Dios nos llama a instruir al niño en su camino, para que desde temprano aprenda a vivir con disciplina, valores y temor de Dios.
Existen dos caminos: el camino de Dios y el camino del hombre. A simple vista, el camino del hombre puede parecer correcto, fácil o atractivo, pero muchas veces termina alejándonos de la voluntad de Dios.
La fidelidad no se trata solo de lo que hacemos en público, sino de nuestro caminar diario, nuestras decisiones ocultas y la intención con la que hacemos cada cosa. Dios no mira apariencias Él examina el corazón.